El Vampiro del mes es...

Velya y Elaine, esa pareja...
Leyenda incluso entre los Demonios, pocos le han visto o han hablado con él. Junto con Lugoj, Voivoda de Voivodas, fue él quien liberó a los chiquillos de los sangrientos grilletes de los antiguos. Su maestría sobre la magia de la sangre sólo rivaliza con las del Círculo Interior de los Tremere. Los Sabbat más jóvenes...

Si quieres saber más, pulsa aquí.

 


El Viejo Mundo

Antes de empezar a hablar de Pagra, me veo en la obligación de hablar de Europa, como es llamada entre los miembros de la Estirpe, el Viejo Mundo.

Por que? bueno, teniendo en cuenta lo globalizado que esta hoy en día nuestro mundo, y que las barreras culturales aunque estén erigidas bien altas y fuertemente defendidas, un salto nos permite colocarnos o huir ahí donde haga falta. Así que para aquellos de vosotros que leáis estas líneas, y no tengas muchas nociones históricas de Europa por que seáis carne de cañón de la propaganda Americana, os explicare como es y a sido nuestra gris tierra.

Cualquier intento de generalizar acerca de Europa sería un error. Dos rasgos esenciales vinculan a la población europea: la proximidad geográfica y la ascendencia indoeuropea de los pueblos del este. La proximidad geográfica aseguró la competencia por la tierra cultivable, las minas y los puertos. A su vez, estos conflictos fueron el origen de las frecuentes alteraciones en las fronteras y el intercambio de recursos culturales.

Europa dio a la luz muchas maravillas tecnológicas a lo largo de los años, que con el tiempo serían la base de la Revolución Industrial, la imprenta y las técnicas de navegación avanzadas que procuraron un medio para explorar el mundo. Europa se convirtió también en un centro de actividad bancaria y comercial. Un beneficio de la tecnología europea digno de mención es el sistema de transporte que cruza el continente: cada día, miles de trenes conectan pueblos y ciudades, proporcionando un rápido servicio de transporte y comunicación.

El paisaje europeo es muy diverso. Los Alpes cruzan Suiza, Italia y Francia, llegando hasta Austria. Los Cárpatos trazan un grácil arco por la Republica de Eslovaquia y Bielorrusia hasta Rumania. Famosos ríos como el Rin, el Danubio, el Sena y el Don recorren los valles europeos y sirven como inspiración a muchos músicos. Los bosques primarios aparecen también en el paisaje, aunque no tanto como en los años previos a la industrialización.

El clima continental varía entre casi desértico y extremos árticos. A lo largo de la costa mediterránea, el tiempo es cálido de día y fresco de noche. En las montañas, el extremo norte y las llanuras rusas, el aullante viento trae un verano corto y agradable y largos meses de duro invierno. Gran parte de Europa Central goza de la bendición de un clima templado con veranos cálidos y fríos inviernos.

Ciertos rasgos de la vida cotidiana en Europa la distinguen de EE.UU.. Algunas tiendas cierran durante unas horas a mediodía, abriendo de nuevo hasta primeras horas de la noche. Esto es ideal para los que no salen en horas de luz diurna. Las tiendas suelen cerrar durante todo un día a la semana. Otro entretenido aspecto de la experiencia de ir de compras por Europa es la plétora de mercados al aire libre.

Casi todos los pueblos de cualquier tamaño tienen un "día de mercado" en el que granjeros y artesanos locales venden sus productos en la plaza u otro lugar abierto apropiado. Suele haber disponibles de forma cotidiana, sin embargo, productos frescos y cocinados, y esto es algo que debe tener en cuenta un Vástago que desee atender a sus invitados mortales con los mejores platos.

Beber en un bar o restaurante local es un pasatiempo popular, tanto en los pueblos como en las grandes ciudades. En muchos establecimientos informales, especialmente restaurantes de comida rápida o puestos de comida en lugares de tránsito de público no se espera tener intimidad.

Si hay una pareja sentada a una mesa con sillas adicionales, los demás pueden sentarse libremente. En ciertos países, se permite que los perros bien educados estén junto a la mesa de sus amos. Lo que puede ser un problema para algunos Vástagos.

Las grandes caminatas y el uso de transportes públicos son hechos de la vida (y de la no-vida). Cada gran ciudad tiene un aeropuerto internacional, pero para Vástagos y ganado, seguramente no hay una forma más segura de atravesar el continente que el ferrocarril. Los trenes conectan las grandes ciudades y las aldeas diminutas, y viajar en primera clase es cómodo y agradable. El tren garantiza la intimidad necesaria para proteger la Mascarada, pues puede disfrutarse de un compartimiento privado si se tiene los contactos adecuados... y la adecuada suma de dinero.

Nota del Observador:
En la multitud de ciudades europeas en que he estado, he observado que una de las formas más fáciles de impedir la llegada de refuerzos en forma de Vástagos de una u otra secta a una ciudad en guerra, es mediante el control de los ferrocarriles y las estaciones de tren de las grandes ciudades.
Esto obliga a la secta rival que no controla el ferrocarril a crear progenie en masa proveniente de la misma sociedad de la ciudad para cubrir las vacantes en las filas de la estirpe y tener soldados o carne de cañón fresca. Esto al Sabbat no le provoca ningún problema, por que es su táctica básica en la Yihad, pero para la Camarilla... como explica un príncipe el aumento de vampiros neonatos en su ciudad de forma descontrolada a los Arcontes y Justicars?.

Muchos europeos son Bilingües. No es inusual encontrar a un ciudadano que pueda hablar otro idioma con la misma facilidad y fluidez que en su lengua nativa y además mantener una conversación corta en un tercer idioma. Los viajeros internacionales en el continente pueden encontrar fácilmente una forma de comunicarse.

Actualmente Europa está inmersa en un proceso de transición. Los últimos años han presenciado la caída de muchas alianzas tradicionales y la alteración de varias fronteras. Es frecuente que el nacimiento de una nueva nación se pague con vidas. Entrados al siglo XXI, los parlamentos europeos han conseguido unificar el continente económicamente (o al menos gran parte de él). Sin embargo, muchas situaciones, en su mayoría guerras étnicas aisladas amenazan con volver a esos días en que unificar culturas tradicionales, idiomas y pueblos llegue a romperse de forma irremediable.

A la Sombra de Praga

En alguna parte decía: "Praga es la ciudad más bella de Europa. La historia de Europa no se concibe sin Praga... ". Pudo ser en la lista de ciudades que venían y se dejaban atrás, o la frase de un recepcionista checo hablando en español y de fútbol mexicano como hablaría de la carrera de Economía que cursaba en Alemania, o del equipo de aquel deporte que entrenaba los fines de semana en una primaria de Austria, porque el ser recepcionista era un trabajo de verano, ayuda a un amigo y un sueldo mientras tanto, atendiendo por igual en alemán, sueco o inglés y, citándolo: "Es hermosa la lengua... ". A Praga se llega por la autopista que viene de Berlín, trescientos kilómetros al norte; hacia el sur las ciudades cercanas son Viena, Budapest y Bratislava, pero tanto en Hungría como en las repúblicas Eslovaca y Checa no hay vías de comunicación terrestre como en Europa Occidental, sólo caminos rurales entre poblados y aserraderos, cultura de la madera, de días que transcurren de sombra en sombra o al resguardo de la lluvia, entre bosques donde el sol no penetra la espesura de la historia en las copas de los árboles.

La República Checa y su capital resumidas en una frase que podría haber estado también al pie de una fotografía en blanco y negro en algún libro de algún estante, o en la pared del cuarto de mañana, en un sótano a las orillas de Madrid: país y ciudad que chocan, que se oponen: una vida rural totalmente distinta a la que en la metrópoli se tiene, un aire de humedad entre bosques que de cuando en vez se abren para dar lugar a una aldea, casi forzosa, casi puesta en su sitio por error o necesidad, y la gente no obstante sirviéndose de la naturaleza para su manutención, sin afectarla, en ciclos de siembra y cosecha que también son fundamentales para taladores. Del otro lado la urbe de siluetas detenidas se levanta, se alza majestuosa entre torres y tejados carmín, por encima del horizonte que a su espalda atardece y amanece, por encima del universo de formas, estilos y belleza que es en fin de cuentas, desde hace mucho, y con el paso del tiempo reflejado en cada esquina, en rincones y plazas, ese cuerpo de calles que encierra el silencio del pasado entre sus venas.

Como punto de partida, en un plano de alturas, el río Vlatva recorre la ciudad de sur a norte en forma de interrogación, y como casi cualquier urbe europea erguida a los costados de cauces arcaicos, une sus dos orillas con puentes que son sinónimos de Arte, una forma de encerrar la funcionalidad con la belleza, de yuxtaponer sus características para el deleite de un presente pasado, de un presente hoy o un presente futuro, río-metáfora kafkiana de reflejos en el agua, de pasadizos tendidos sobre el agua, custodiados por dos torres fantasmales que son principio y fin, entrada y salida a través de los quinientos metros del Karluv Most, o puente de Carlos, adornado a lo largo por treinta y tres estatuas barrocas, algunas de obispos, otras de héroes, piedades e imágenes Santas de mirada fría y color opaco, vigilantes del tiempo que transcurre, muchos anos desde 1407, fecha en que bajo el reinado de Carlos IV, y en sustitución de uno anterior que un alud de lodo destruyó, fue erguido y es símbolo indiscutible de Praga, espacio para venta de postales en tonos sepia, para músicos de toda índole, guitarristas interpretando rock inglés o quintetos de jazz; caballetes con pintores frente a un lienzo que poco a poco se cubre de la imagen de una ciudad, de un río o de algún edificio que a lo cerca o a lo lejos es motivo de retrato, de capturar en instante un atardecer en tonos violetas, un azul que entre nubes disipadas deja la luz del mediodía, tras una mañana lluviosa. Hacia el poniente del río, visible desde cualquier punto, el Pražský hrad, El Castillo de Praga, cuya construcción inició en el siglo VII, que luego fue incendiado en 1541 y concluido en el siglo XVIII por el arquitecto italiano Nicolo Capassi, hoy cede del gobierno de la antigua Checoslovaquia.

Una muralla rodea la edificación y dos escalinatas de acceso conducen a su interior desde el este y el sur, también espacio para postales y vendedores de toda suerte de artilugios, móviles de resortes, litografías o acuarelas de colores, de paisajes, alguna tienda de ciudades miniatura, "Cree usted su propia Praga", edificios grises y blancos, reproducciones de placas con nombres de calles: Karlova, Nerudova (de la cual el poeta Neftalí Reyes tomó su seudónimo). Desde la subida este, luego de atravesar los muros del Castillo, El Palacio Real, antiguo aposento de la monarquía checa, es la entrada a la plaza donde se levanta la catedral de San Vitus, la torre de cien metros de altura donde los extremos de la cruz convergen, comenzada en 1344 por Matías de Arras y Petr Parlér, también arquitecto del Puente de Carlos y la capilla de San Wenceslao, erguida sobre la tumba del Santo en 1360, en el interior de la catedral. Alrededor la Basílica de San Jorge -el edificio románico mejor preservado de la ciudad-, la torre de Dalibor, el Palacio de Verano Belvedere, considerado, afuera de Italia, el monumento renacentista más hermoso. Todo contenido en la Hradcanské námestí o Área del Castillo, en la cima de una montaña, al norte de una ciudad que de la noche hace luces en cada puente, en sus paredes reflejando sombras que caen verticales hacia el suelo, en un aire de silencio, de misterio, de siluetas que rompen la penumbra de una ciudad que duerme.

En el costado este, a través del puente y al norte, el barrio judío, la Sinagoga más antigua de Europa (1270) y el Cementerio, con lápidas en hebreo que datan de algún tiempo, de otro tiempo, el Barrio Judío y su tejido desordenado de calles, de puertas y ventanas, de pasos añejos que reflejan un cable telefónico y una portal en la calle Malselova, el vacío de gente de un sábado de tarde, después de un viernes de lluvia continua, de estanques y reflejos entre adoquines que son senda de un pueblo, de mil pueblos... Sobre la calle Karlova desemboca la Plaza Antigua, espacio de aire libre, explanada que reúne anunciantes de ópera, de recitales, de actuaciones, conciertos y hasta de un bar con especialidad en cerveza mexicana, o checa, de precio bajo y calidad contraria. La iglesia de Nuestra Señora de Týn, con sus torres góticas levantando al ser hacia el cielo, la de San Nicolás, evangelista y de estilo barroco, quizá el más bello de esta zona, el Reloj Astronómico en la torre del Ayuntamiento, de símbolos zodiacales el primero, el segundo de muros y ventanas logradas en estilos arquitectónicos diversos, de gótico y románico, de la edad media y el relojero Nicolas Kadan, del artesano Jan Hanuš en el siglo XVI o la casa gótica que fue al principio, en 1338. En las cercanías de la Plaza se encuentra la casa de la vida de Franz Kafka, y lejos, al otro lado del río, muy al sur, el Carolinum (1348), la Universidad más antigua de Europa Central, también fundada bajo el reinado de Carlos IV.

Actualmente Praga es la ciudad más importante de la República Checa y, dicen las frases que acompañan los viajes, que también lo es de Europa. No cabe duda en tanto no se caiga en la comparación... Praga encierra una a una las artes que han florecido con mayor fuerza en otras partes del Viejo Continente, guarda entre sus calles, entre sus plazas y sus puentes fragmentos de la historia del mundo, de la estética de occidente, de la música y el pensamiento de los hombres. Asimismo, en este país ya recuperado de una guerra que prosiguió a un régimen dictatorial de más de treinta anos, la gente sonríe, recorre las calles en tranvía y habla en voz alta, comenta la posibilidad de que Praga sí sea la más bella y se deslinda, por ejemplo, de las sociedades húngaras, alemanas o polacas: "Ellos son tristes, de cara amarga. Nosotros vivimos lo mismo, y nos costó, pero sonreímos y sonreiremos".

 



NOMBRE

URL o Email

MENSAJE

(smilies)